Carta
de la Secretaria de Estado
Estimado lector:

En su discurso inaugural de 2005, el presidente Bush articuló con
renovada determinación las esperanzas y los sueños
de los pueblos de todo el mundo que desean vivir en libertad.
Declaró: “Estados Unidos no fingirá que
los disidentes encarcelados prefieren sus cadenas, o que
las mujeres acogen la humillación y la servidumbre,
o que existe algún ser humano que aspira a vivir a
la merced de matones". Sin embargo, a millones de personas
cada año se les niega la libertad cuando caen en la
trampa despiadada de la explotación laboral o sexual.
Estas víctimas de la trata de personas son privadas
de sus derechos humanos más básicos y sometidas
a una forma de esclavitud moderna. El presidente Bush, el
Congreso y el pueblo de Estados Unidos aúnan esfuerzos
para erradicar la trata de personas a nivel internacional
y nacional porque este delito mundial es contrario al principio
universal de la libertad.
Esta quinta edición del Informe
sobre la Trata de Personas (TIP), junto con los 96 millones de dólares
de asistencia para programas contra la trata que nuestro
país dio a gobiernos extranjeros y organizaciones
no gubernamentales el año pasado, demuestran nuestro
firme compromiso con esta causa. Este año hemos incluido
en el informe más evaluaciones de países, como
consecuencia de investigaciones más detenidas y de
una mayor diversidad de fuentes. Hemos ampliado también
la cobertura sobre la esclavitud laboral, en particular la
trata de personas en territorio nacional con fines de explotación
laboral. El trabajo forzoso y la servidumbre involuntaria
son fenómenos atrozmente comunes que abarcan aldeas
enteras que trabajan para pagar viejas deudas transmitidas
de una generación a otra.
El Informe TIP tiene como propósito arrojar luz
sobre los aspectos más desdeñables de la trata
de personas. El informe provoca, elogia y reta. Los países
que abordan su propio problema de trata de personas, entre
ellos Estados Unidos, han emprendido medidas más firmes
contra la trata, alentados por este compendio que es único
en su clase. Esperamos que al leerlo ustedes se sumen a nosotros
en el movimiento abolicionista del siglo XXI para llevar
la libertad a los ciudadanos más vulnerables del mundo.
Atentamente,

Condoleezza Rice
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